OpenAI está trabajando en un dispositivo doméstico sin pantalla, similar a un altavoz, que busca cambiar la relación entre los usuarios y la inteligencia artificial. Según Bloomberg, este dispositivo no solo respondería preguntas o activaría servicios, sino que aprendería del usuario y ofrecería asistencia proactivamente.
El dispositivo, que se asemeja a la encarnación física de ChatGPT, podría responder mensajes, reproducir contenido, controlar dispositivos conectados y ayudar en diversas tareas. Aunque aún no ha sido presentado oficialmente, el proyecto cuenta con la participación de Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, y su estudio LoveFrom.
OpenAI pretende que su dispositivo compita con los ecosistemas de altavoces y asistentes de Amazon, Google y Apple, ofreciendo una experiencia más personalizada y proactiva. A diferencia de un altavoz inteligente convencional, el dispositivo de OpenAI estaría diseñado como un ordenador que utiliza inteligencia artificial desde su concepción, con capacidades avanzadas para interpretar el entorno a través de una cámara y varios sensores.
La experiencia del usuario dependería de GPT-Live, una versión mejorada del modo de voz de ChatGPT, que permitiría al dispositivo escuchar y hablar simultáneamente, facilitando interacciones más naturales. Además, se incorporarán elementos mecánicos que permitirán al dispositivo moverse por sí mismo, con el objetivo de reforzar su personalidad.
OpenAI busca que el dispositivo se convierta en un experto sobre sus usuarios, capaz de identificar información útil en diferentes momentos, lo que podría implicar el uso de datos personales, como correos electrónicos. Sin embargo, esto plantea interrogantes sobre la privacidad y el uso de la información personal.
El desarrollo del dispositivo se encuentra bajo la presión de una demanda de Apple, que acusa a OpenAI de utilizar secretos comerciales para acelerar su desarrollo. OpenAI ha negado conocer pruebas que respalden estas acusaciones. Según Bloomberg, la compañía espera presentar el producto en 2026 y lanzarlo en 2027, siempre que los procesos técnicos y legales lo permitan.




