Al instalar una VPN, es fundamental revisar las funciones o características que ofrece. Entre las más relevantes se encuentran la política de no almacenamiento de registros, la inclusión de un Kill Switch y la facilidad para elegir la ubicación del servidor.
Es importante tener en cuenta estos aspectos tanto si se va a utilizar en un dispositivo móvil como en un ordenador. Existen diversas opciones disponibles, pero no todas garantizan la misma fiabilidad en términos de protección de la privacidad y velocidad de conexión. Algunas aplicaciones que han sido evaluadas con buenos resultados son NordVPN, Surfshark y Proton VPN.
La primera característica a considerar es que la VPN no almacene registros. Es recomendable buscar una que tenga una política de no registros o No-Logs, lo que implica que no guarda información sobre los datos de navegación, como los sitios visitados. Además, es aconsejable verificar que cuente con una auditoría externa que confirme esta política y que tenga claras directrices sobre la gestión de datos de navegación, diferenciando entre datos de uso y datos técnicos necesarios.
Otra función importante es el Kill Switch, que corta automáticamente la conexión si la VPN deja de funcionar. Esta característica previene filtraciones y protege la dirección IP del usuario, lo que es crucial para mantener la privacidad. Sin un Kill Switch, incluso una desconexión breve de la VPN podría exponer la dirección IP, permitir que el proveedor de Internet vea el tráfico que deja de pasar por la VPN y permitir que las aplicaciones intercambien datos sin protección. Esta función es especialmente relevante al navegar desde redes Wi-Fi públicas o al viajar a países con censura.







