A finales de 2023, el New York Times presentó una demanda contra OpenAI y Microsoft, acusándolas de utilizar sus artículos para entrenar modelos de inteligencia artificial sin obtener autorización ni compensación. A esta demanda se unieron posteriormente once medios más.
Documentos internos desclasificados en el contexto de la demanda revelan que había conciencia en ambas compañías sobre el uso de contenido periodístico. En un documento de 2023, Brent Hecht, director de ciencia aplicada de Microsoft, describió la situación como «el mayor robo laboral de la historia», refiriéndose al entrenamiento de modelos de OpenAI con artículos de prensa. Hecht expresó su preocupación por el impacto que esto podría tener en la industria periodística, afirmando que los modelos de IA «son un producto que destruye su cadena de suministro».
OpenAI también estaba al tanto de las implicaciones de su trabajo. En 2020, Jack Clark, entonces director de políticas de OpenAI, advirtió a Sam Altman y Greg Brockman que su desarrollo podría llevar a la creación de sistemas que reemplazaran el trabajo de quienes definen la cultura de la sociedad.
Los abogados de los medios demandantes sostienen que OpenAI implementó herramientas para eludir los muros de pago de los editores. Un mensaje desclasificado muestra a Greg Brockman celebrando que un empleado había encontrado un método para sortear el muro de pago del New York Times. Satya Nadella, CEO de Microsoft, afirmó que cualquier contenido restringido por un muro de pago debería estar sujeto a licencia y que, de haber sabido que OpenAI había utilizado información detrás de un muro de pago, habría exigido que reentrenaran sus modelos.
En junio de 2023, Nick Turley, responsable de desarrollo de ChatGPT, describió la IA como una «amenaza existencial» para el periodismo, y un año después afirmó que «los productos de IA son en gran medida sustitutivos». Esto indica que OpenAI anticipaba que ChatGPT no sería solo un intermediario, sino que podría reemplazar el consumo de noticias.
Un ingeniero de OpenAI advirtió en 2023 que, a pesar de que ChatGPT citara fuentes con enlaces, los usuarios no harían clic en ellos. Con el aumento de la adopción de chatbots, los usuarios comenzaron a utilizar la IA como un buscador, lo que llevó a caídas significativas en el tráfico de algunos medios, especialmente tras la introducción de resúmenes de IA en los resultados de Google.










