Málaga ha sido elegida como sede de un nuevo centro de investigación y desarrollo del IMEC, un instituto de referencia mundial en I+D en nanoelectrónica y semiconductores. Este anuncio, realizado en 2024, marca un hito en la expansión del IMEC, que busca contribuir a la soberanía tecnológica europea.
El IMEC, fundado hace 40 años en Lovaina, Bélgica, no fabrica chips, sino que actúa como laboratorio para universidades y empresas tecnológicas que prueban procesos y diseños antes de su producción industrial. La sede belga cuenta con una sala blanca de 12.000 metros cuadrados, con una inversión de aproximadamente 2.500 millones de euros.
El nuevo centro en Málaga se ubicará en el TechPark y contará con una sala blanca de 2.000 metros cuadrados, equipada con 60 máquinas para operar en obleas de silicio de 300 mm. Este centro no será una fundición, sino un lugar de prototipado donde se diseñarán y probarán chips que luego se fabricarán en otros lugares. La inversión total del proyecto supera los 600 millones de euros, de los cuales 500 millones provienen del Gobierno de España a través del programa PERTE Chip, y el resto es aportado por la Junta de Andalucía.
Se estima que el proyecto generará 200 puestos de trabajo directos, 500 indirectos en Málaga y 1.000 adicionales en el resto del país. Durante un evento, el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, y el CEO del IMEC, Patrick Vandenameele, anunciaron que las obras comenzarán en el primer trimestre de 2027.
El ministro destacó la importancia de los chips en la economía mundial y la necesidad de que Europa y España no queden rezagadas en este sector, especialmente en el contexto del crecimiento de la inteligencia artificial y la creciente demanda de chips en productos cotidianos.










