La competencia entre Estados Unidos y China en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) se desarrolla en dos frentes. Mientras que los laboratorios estadounidenses lideran el desarrollo de modelos avanzados, las empresas chinas están avanzando rápidamente en la adopción de estas tecnologías. Un aspecto clave en esta contienda es la eficacia con la que los modelos de IA se integran en la vida cotidiana de la población.
Según una encuesta del banco de inversión estadounidense Morgan Stanley, el 80% de los encuestados en China afirma utilizar la IA al menos una vez a la semana para fines personales, en comparación con el 54% en Estados Unidos. Sin embargo, es importante señalar que estos datos se basan en la muestra de personas encuestadas y no necesariamente reflejan la adopción general en ambos países.
La encuesta, que incluyó a 2.000 ciudadanos chinos de entre 18 y 59 años de ciudades de primer a cuarto nivel, sugiere que la ventaja de China se debe a la integración de la IA en aplicaciones cotidianas como compras, mensajería, búsqueda y entretenimiento, lo que permite a los usuarios adoptar estas funciones de manera natural.
En 2024, 249 millones de personas en China utilizaban IA generativa, cifra que se incrementó a 602 millones en 2025. Además, el 64% de los encuestados chinos utiliza cinco o más herramientas de IA, lo que se conoce como multihoming, donde los usuarios no se limitan a una sola aplicación de IA, sino que utilizan varias según sus necesidades.
Entre las aplicaciones más populares que incorporan servicios de IA en China se encuentran WeChat, Alipay, Taobao, Douyin, Meituan y Baidu. La amplia oferta de opciones está fomentando el uso de múltiples herramientas de IA entre la población. Este cambio en los hábitos de los usuarios se consolida cuando las aplicaciones de IA comienzan a realizar acciones en lugar de limitarse a interactuar a través de un chat.
En China, es común que los usuarios utilicen una aplicación con IA para realizar diversas actividades, como buscar, comprar, pedir comida, reservar viajes o consultar información, todo desde una misma superapp. Para ofrecer estos servicios, las aplicaciones deben contar con la infraestructura adecuada, datos, servicios de pago y relaciones comerciales, lo que representa una ventaja significativa para las empresas chinas en este contexto.










