Google ha presentado una nueva opción para recuperar el acceso a cuentas en caso de perder un dispositivo, que consiste en grabar un vídeo-selfi girando la cabeza en varias direcciones. Este vídeo se envía a los servidores de Google y puede ser utilizado como verificación biométrica para recuperar el acceso a la cuenta.
El anuncio de Google indica que la información recopilada será cifrada y no se utilizará para otros fines a menos que el usuario lo permita. Este sistema también puede ser utilizado para iniciar sesión en cuentas, aunque no estará disponible para cuentas de Workspace, cuentas infantiles o aquellas que formen parte del Advanced Protection Program de Google, destinado a usuarios con información sensible.
Meta, la empresa matriz de Facebook, había implementado previamente un sistema de reconocimiento facial que cerró en 2021 tras la presión de reguladores y organizaciones de defensa de la privacidad. Sin embargo, en octubre de 2024, Meta reintrodujo la tecnología para la recuperación de cuentas hackeadas, mejorando la tasa de recuperación en un 30% en Estados Unidos y Canadá.
El uso del reconocimiento facial también ha sido promovido como medida de verificación de edad. Por ejemplo, Roblox comenzó a requerir un vídeo-selfi a adolescentes de 13 a 17 años para desbloquear funciones de chat. Discord, por su parte, anunció en febrero de 2026 que sus usuarios tendrían que verificar su edad mediante escaneo facial o documento oficial, aunque la implementación se retrasó debido a críticas y preocupaciones de seguridad.
La plataforma TikTok ha enfrentado demandas por supuestas modificaciones en su clasificación de edad para eludir controles parentales, mientras que en sitios de contenido para adultos, como Xvideos, se ha utilizado un sistema de verificación de edad que envía datos a servicios de reconocimiento facial, lo que plantea preocupaciones sobre la privacidad.
Los expertos advierten que, a diferencia de una contraseña que puede ser cambiada, un escaneo facial no puede ser reemplazado, lo que resalta la sensibilidad de los datos biométricos en comparación con otros tipos de información personal. Aunque las empresas aseguran que estos datos se utilizan solo para fines específicos, los riesgos asociados con la identificación biométrica continúan siendo motivo de preocupación.







