En agosto de 2022, Google anunció un cambio significativo en su sistema operativo Android, que requerirá que todas las aplicaciones instaladas en dispositivos Android estén firmadas por desarrolladores verificados. Esta medida tiene como objetivo, según la compañía, fortalecer la seguridad de los ecosistemas y proteger a los usuarios de aplicaciones maliciosas.
La decisión se produce en el contexto de un juicio antimonopolio contra Epic Games, que ha llevado a Google a abrir su plataforma a tiendas de terceros. A partir de junio de 2026, se implementará un nuevo servicio de autenticación de desarrolladores en la mayoría de los dispositivos Android. En julio de 2026, se lanzará una API de estado de ID de desarrollador a nivel mundial, junto con una cuenta diseñada para estudiantes y aficionados que permitirá compartir aplicaciones en hasta 20 dispositivos sin una ID emitida por su país.
En agosto de 2026, se consolidarán los accesos anticipados y se introducirá un sistema que permitirá la instalación de aplicaciones de desarrolladores no verificados, con controles de seguridad para prevenir estafas. A partir del 30 de septiembre de 2026, se requerirá el registro de aplicaciones para las tiendas participantes en Brasil, Indonesia, Singapur y Tailandia, y las aplicaciones no registradas podrán descargarse mediante Android Debug Bridge o el flujo avanzado.
Google defiende que esta medida es necesaria para evitar que los actores maliciosos se oculten detrás del anonimato. La compañía ha señalado que ha detectado 50 veces más malware en aplicaciones descargadas fuera de su tienda oficial, Google Play. Los desarrolladores deberán proporcionar información personal, como nombre legal, dirección y número de teléfono, a través de una nueva ‘Android Developer Console’.
Sin embargo, esta decisión ha generado preocupación entre los desarrolladores, quienes argumentan que Google está buscando ejercer un mayor control sobre el sistema. Algunos han iniciado campañas como ‘Keep Android Open’, que reúne a organizaciones de varios países en defensa de una plataforma abierta. Los críticos sostienen que la actualización programada limitará el derecho de los usuarios a instalar el software que deseen en sus dispositivos Android.







