Tener una buena velocidad de Internet contratada es importante para realizar diferentes tareas online, como ver contenido en streaming en alta calidad, subir y bajar archivos de la nube o jugar por Internet. Sin embargo, existen otros factores que también deben ser considerados al jugar online.
Es posible contar con la máxima velocidad contratada y aún así experimentar problemas al jugar. Por ello, es fundamental revisar ciertos valores que aseguren una conexión estable y de calidad, independientemente de si se juega en ordenador, móvil o videoconsola.
En la actualidad, cualquier tarifa de fibra óptica es suficiente para jugar online, ya sea de 300 Mbps o de 1 Gbps. Sin embargo, hay otros datos que son más relevantes para la experiencia de juego.
Latencia
La latencia, o ping, es un valor clave que indica el tiempo que tarda un dato en ir desde el dispositivo hasta el servidor del juego y volver. Cuanto menor sea este tiempo, mejor será la experiencia de juego. Se considera ideal un ping menor a 20 ms; entre 20 y 50 ms puede ser aceptable, mientras que a partir de 50 ms podrían surgir problemas en ciertos juegos, y más allá de 100 ms se pueden presentar limitaciones importantes.
Jitter
Además de la latencia, el jitter es otro valor importante que mide la estabilidad del ping. No solo es relevante tener un ping bajo, sino que este debe ser constante. Un ping que fluctúa, por ejemplo, de 15 ms a 80 ms y luego a 50 ms, puede causar problemas durante el juego. Un jitter elevado puede dar lugar a tirones y complicaciones en la experiencia de juego.





