Un switch de red puede ayudar a descongestionar la red al reducir la cantidad de dispositivos conectados por Wi-Fi. Este dispositivo permite gestionar el tráfico sin necesidad de conectar todos los aparatos directamente al router. Además, es posible conectar dos dispositivos directamente al switch para intercambiar datos sin pasar por el router.
Los switches de red son dispositivos que amplían las conexiones por cable en una vivienda, con modelos que ofrecen cuatro, ocho o más puertos. Son útiles para conectar dispositivos como televisores, ordenadores y otros equipos compatibles con puertos Ethernet.
Una de las ventajas de instalar un switch de red es la disminución de la cantidad de aparatos conectados al Wi-Fi. Dependiendo del modelo de router, esto puede afectar la estabilidad, velocidad y rendimiento general de la red. Al conectar algunos dispositivos por cable, se pueden mitigar estos problemas.
Es posible conectar por cable al switch dispositivos que requieren una conexión más estable, como televisores para streaming, ordenadores para trabajo o servidores NAS. Esto también permite gestionar mejor las conexiones directas y reducir la carga del router. Por ejemplo, se pueden conectar un NAS y un ordenador al switch para intercambiar archivos sin que el router intervenga, lo que puede ser beneficioso durante grandes transferencias de datos.
Es importante señalar que un switch de red no incrementa la velocidad de Internet. Por ejemplo, si se tiene una tarifa de fibra óptica de 300 Mbps, conectar dispositivos por cable no aumentará esa velocidad.





