Sam Altman, fundador y CEO de OpenAI, ha expresado su escepticismo sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial (IA) contribuya a la implementación de una semana laboral de cuatro horas. Durante una charla en el podcast ‘Relentless’, Altman afirmó que, a lo largo de la historia, la tecnología ha prometido a los trabajadores menos horas de trabajo y más tiempo libre, pero esta promesa nunca se ha cumplido a gran escala.
Altman destacó que, aunque la tecnología ha mejorado la calidad de vida y ha proporcionado más tiempo de ocio, la idea de una jornada laboral reducida sigue siendo inalcanzable. «Por alguna razón, nunca vemos que la promesa de la semana laboral de cuatro horas llegue a la sociedad a gran escala. Y no espero que la IA cambie eso», indicó.
El directivo argumentó que la naturaleza humana es un factor que impide la reducción de la jornada laboral, ya que las personas tienden a buscar nuevas metas y compararse con los demás. Según Altman, la productividad no se traduce en descanso, sino en la búsqueda de nuevos objetivos. «Creo que todos vamos a estar mucho más ocupados de lo que pensábamos en un mundo posterior a la superinteligencia», añadió.
Un estudio de Harvard Business Review respalda esta perspectiva, revelando que la IA no simplifica el trabajo, sino que lo expande y modifica los procesos. El informe Work AI Index, del instituto de Glean, señala que los trabajadores dedican un promedio de 6,4 horas semanales a hacer que la IA funcione correctamente, lo que se conoce como «botsitting».
Las declaraciones de Altman contrastan con el informe Industrial Policy de OpenAI, que sugiere la posibilidad de jornadas de 32 horas sin reducción salarial gracias a los «dividendos de eficiencia» que aporta la IA. Otros líderes, como Bill Gates, también han manifestado que la IA podría facilitar semanas laborales más cortas.
En el contexto actual, el mercado laboral tecnológico enfrenta desafíos significativos, con más de 200,000 despidos en el sector en lo que va de año, según Layoffs.fyi. Altman reconoció que algunas empresas utilizan la IA como justificación para recortes de personal tras la sobrecontratación de años anteriores.
A pesar de su escepticismo sobre la reducción de la jornada laboral, Altman considera que ciertos aspectos del trabajo humano, como la cocina, seguirán siendo relevantes. «No estás creando mucho valor económico en el mundo, pero demuestra amor. Creo que la gente seguirá cocinando y comiendo junta mucho después de que los robots puedan cocinar igual de bien», concluyó.




