Z.AI, conocida anteriormente como Zhipu, ha completado la construcción de un centro de datos con una potencia de 1 gigavatio, que funcionará exclusivamente con semiconductores fabricados en China. Este desarrollo se produce tras el lanzamiento de su modelo de lenguaje GLM 5.2 y representa un esfuerzo significativo por parte de la startup para prescindir de Nvidia, a la que no puede acceder debido a restricciones impuestas por el Departamento de Comercio de Estados Unidos desde enero de 2025.
El centro de datos ya ha comenzado a operar de forma parcial y está diseñado para entrenar y desplegar la familia de modelos GLM de la compañía. Con una potencia de 1 gigavatio, se estima que el centro podría consumir tanta electricidad como la que requieren aproximadamente 750.000 hogares, lo que lo convierte en uno de los mayores centros de datos construidos por una startup china de inteligencia artificial.
Hasta el momento, Z.AI ha instalado al menos 10.000 chips procedentes de China en su nuevo centro, aunque no se ha especificado qué porcentaje de la capacidad total representa esta cifra. Se especula que Huawei podría ser el proveedor de estos chips, dado que Z.AI ya había utilizado aceleradores Ascend de Huawei para entrenar su modelo GLM-5.2.
A pesar de los avances, los chips chinos, como los Ascend, aún presentan un rendimiento inferior en comparación con los chips Blackwell de Nvidia. Además, la capacidad de producción de chips en China enfrenta limitaciones, como la escasez de memoria HBM y la saturación de las instalaciones de fabricación.
En el contexto actual, Z.AI se encuentra en una posición favorable, con proyecciones de alcanzar 1.000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales. La empresa ha fortalecido su capital mediante una salida a bolsa en Hong Kong y ha visto un aumento del 37% en el valor de sus acciones tras el anuncio del nuevo centro de datos.
Este desarrollo se enmarca dentro de un plan más amplio del Gobierno chino, que planea invertir alrededor de 2 billones de yuanes (cerca de 295.000 millones de dólares) en los próximos cinco años para establecer una red nacional de centros de datos de IA, con un enfoque en el uso de tecnología de proveedores chinos.







