A las 6:53 AM EDT (12:53 en Madrid) de hoy, martes, despegó un cohete Falcon 9 desde Cabo Cañaveral en Florida (EEUU) con una misión especial: una demostración técnica de su nueva cápsula de reentrada, llamada Starfall. Esta misión no está enfocada en la exploración lunar o marciana, sino en la fabricación de productos en el espacio para su posterior transporte a la Tierra.
Según documentos publicados por la Federal Aviation Administration (FAA), el propósito de Starfall es el «transporte y entrega de mercancías a través del espacio». Esto representa una nueva vía de negocio para SpaceX, que se aleja de la exploración espacial pura para ofrecer soluciones a problemas operativos en la Tierra.
SpaceX ha proporcionado información sobre algunas fases de la misión en su sitio web oficial, aunque no ha revelado detalles sobre la carga de la misión. Según sus responsables, «la misión de hoy incluye una demo de un nuevo vehículo que permitirá acceso asequible y rutinario al entorno de microgravedad para investigación científica y para la fabricación en el mismo espacio». La cápsula realizará su reentrada en el Océano Pacífico, a unos 1.300 km al oeste de California.
El informe de la FAA indica que Starfall permitirá «la entrega de punto a punto de cargas críticas a través del espacio en tiempos rápidos», además de facilitar la fabricación de productos en condiciones de microgravedad. Algunas empresas ya están trabajando en este objetivo, centrándose en la producción de productos farmacéuticos que podrían ser transportados a la Tierra mediante vehículos como Starfall.
La cápsula Starfall tiene forma de disco cilíndrico, con un diámetro de 3,1 m, una altura de 0,75 m y un peso de 2,1 toneladas. Su capacidad de carga es de cerca de una tonelada métrica.
SpaceX busca competir en este mercado, donde empresas como Varda Space Industries o Atmos Space Cargo ya han lanzado vehículos de reentrada. Con Starfall, SpaceX no solo proporciona el cohete para el lanzamiento, sino también la cápsula de reentrada para el transporte de productos fabricados en el espacio.
El enfoque inmediato de SpaceX parece ser la producción de fármacos en microgravedad, aunque a medio y largo plazo podría estar considerando la minería de asteroides, que requerirá métodos económicos y eficientes para traer metales y tierras raras a la Tierra.
Starfall también podría ser parte del plan de Elon Musk para colonizar Marte, complementando la nave Starship, que se encargará de transportar cargas masivas, mientras que Starfall podría ser útil para la entrega precisa de suministros más pequeños y equipos delicados.
La estrategia de SpaceX con Starfall parece seguir un patrón similar al de Starlink, donde el objetivo no es solo explorar el espacio, sino controlar las vías de suministro para su explotación.






