Si tu ordenador no detecta la red Wi-Fi a la que quieres conectarte, puede deberse a varios motivos, incluyendo problemas con el dispositivo, el router o una mala configuración. Generalmente, estos problemas pueden solucionarse de forma sencilla.
Lo primero que debes hacer es verificar que el Wi-Fi está activado en tu ordenador. Asegúrate de que no está en modo avión, ya que esto impedirá la conexión. Puedes comprobarlo pulsando en el icono de red de la barra de tareas de Windows. Algunos portátiles también cuentan con una tecla rápida para activar o desactivar el Wi-Fi.
Si el Wi-Fi está activado pero el ordenador no se conecta, es recomendable verificar si la red inalámbrica funciona en otro dispositivo. Si puedes conectarte desde otro equipo, como un móvil, significa que la red está operativa. Si no funciona en ningún dispositivo, es posible que debas revisar el router, reiniciarlo y comprobar que el Wi-Fi esté habilitado en su configuración.









