NVIDIA ha desarrollado una solución innovadora para la refrigeración de centros de datos dedicados a la inteligencia artificial, utilizando un refrigerante a 45°C, una temperatura superior a la de muchos jacuzzis. Este enfoque busca optimizar el consumo energético en un contexto donde la demanda de operaciones y capacidad de cálculo está en constante aumento.
La compañía, liderada por Jensen Huang, sostiene que la eficiencia energética no solo se mide en términos de reducción de consumo, sino en la capacidad de realizar más trabajo computacional por cada kilovatio hora utilizado. Este aspecto se ha convertido en un reto significativo para la infraestructura digital actual.
El nuevo sistema, denominado Rubin, es la primera generación de infraestructura de IA que logra una refrigeración líquida del 100%. Esto implica que todos los chips y componentes de red del sistema se enfrían mediante líquido en un circuito cerrado, eliminando la necesidad de ventiladores y haciendo que el aire deje de ser el medio principal de refrigeración. El calor se captura directamente en la superficie de los componentes, lo que mejora la eficiencia del sistema.
El uso de un líquido a 45°C permite que el sistema no necesite enfriar tanto el refrigerante antes de devolverlo al servidor, lo que facilita la transferencia de calor a circuitos exteriores y su disipación mediante refrigeradores secos. Esto puede resultar en un menor consumo eléctrico para la eliminación del calor del edificio.
Además, este sistema de refrigeración cerrado promete reducir significativamente el uso de agua en comparación con los sistemas tradicionales, que pueden requerir hasta 9,8 millones de litros de agua por megavatio y año. En ubicaciones adecuadas, el diseño basado en refrigeradores secos podría acercar el consumo de agua a cero.
Para implementar este modelo, es necesario rediseñar también los servidores. NVIDIA ha modificado la arquitectura interna de los equipos para optimizar el recorrido del líquido, permitiendo que más componentes sean refrigerados de manera eficiente. Esto se traduce en un diseño más limpio y sellado, en contraste con los servidores refrigerados por aire que suelen tener rejillas.
La ubicación geográfica también influye en el diseño de estos centros de datos. Aunque un circuito que opera a 45°C amplía las posibilidades de expulsar calor al exterior, las condiciones climáticas pueden requerir la activación de sistemas mecánicos de refrigeración en determinadas regiones, como en Phoenix, Arizona.
En resumen, NVIDIA propone un enfoque que busca gestionar el calor de manera más eficiente, capturándolo donde se genera y utilizando un circuito líquido para mejorar la refrigeración, en lugar de enfocarse únicamente en la búsqueda de temperaturas más frías.






