La inteligencia artificial ha impactado en diversos sectores, incluyendo la educación, lo que ha llevado a muchos gobiernos a buscar formas de integrarla. Noruega ha decidido adoptar un enfoque diferente al prohibir casi por completo el uso de herramientas de IA generativa en las escuelas primarias, con el objetivo de proteger la educación de los jóvenes.
El pasado viernes, el país nórdico anunció esta prohibición, convirtiéndose en uno de los primeros países en imponer restricciones severas en este ámbito. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, explicó que la medida responde a una disminución en las calificaciones de los estudiantes.
A partir del nuevo curso escolar, que comenzará a finales de agosto, se establecerán dos niveles de uso de la IA en las aulas: los alumnos de primero a séptimo (de 6 a 13 años) no podrán utilizar la IA, mientras que los estudiantes de secundaria inferior (entre 14 y 16 años) podrán hacerlo bajo la supervisión de sus profesores.
Støre argumentó que la decisión se basa en el temor de que el uso de la IA impida a los niños adquirir habilidades fundamentales como la lectura, la escritura y las matemáticas. Según el primer ministro, investigaciones indican que el uso excesivo de la IA generativa puede llevar a omitir etapas importantes en el aprendizaje.
A pesar de esta prohibición en la educación primaria y secundaria, el primer ministro señaló que Noruega tiene ambiciones en cuanto a las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial en otros ámbitos. Esta medida se suma a otras restricciones previas, como la prohibición de teléfonos móviles en las escuelas y la consideración de limitar el acceso a redes sociales para menores de 16 años.
En contraste, países como China están adoptando un enfoque diferente, formando a los profesores para enseñar a los estudiantes a utilizar la IA de manera crítica y efectiva, con el fin de fomentar una alfabetización en IA desde la educación primaria.






