Las empresas detrás de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini y Meta AI han enfrentado numerosas demandas debido a la obtención de datos para entrenar sus sistemas. Estas empresas han utilizado una variedad de fuentes, incluyendo libros, artículos, letras de canciones e ilustraciones, adoptando la estrategia de «pedir perdón en lugar de pedir permiso».
Actualmente, los tribunales están llenos de casos relacionados con la propiedad intelectual, con miles de millones de dólares en juego y el futuro del modelo de negocio de la IA en discusión. En junio de 2026, había más de 100 denuncias activas en Estados Unidos, aunque la situación en Europa es diferente debido a normativas más restrictivas que exigen la eliminación de datos tras su uso y permiten a los creadores reservar sus derechos.
Un gráfico elaborado por David McCandless para Information is Beautiful sintetiza estos litigios, mostrando en el centro a las empresas tecnológicas demandadas y en el exterior a los demandantes, que incluyen escritores, medios de comunicación y artistas. Cada categoría está representada por un color, y el tamaño del círculo indica la magnitud de la empresa demandada.
Entre los casos destacados se encuentran Bartz vs. Anthropic, donde la empresa acordó pagar 1.500 millones de dólares por descargar libros de repositorios no oficiales; Kadrey vs. Meta, que sigue en juicio por distribución de contenido pirata; y New York Times vs. OpenAI, que alega que ChatGPT reproduce artículos del Times casi literalmente. Otros casos incluyen demandas de grandes discográficas contra Anthropic por la reproducción de letras protegidas.
La Oficina de Derechos de Autor de EE.UU. publicó un informe en mayo de 2025 que concluye que no hay una respuesta universal sobre si el uso de obras para entrenar IA es considerado «fair use», lo que requiere un análisis caso por caso.





