Los ataques de phishing son un problema significativo que puede comprometer contraseñas y datos personales. Tradicionalmente, estos ataques han sido una herramienta común para los piratas informáticos, pero han evolucionado con el tiempo. Actualmente, algunos ataques pueden ser generados por inteligencia artificial (IA) y no requieren el uso de malware.
Un informe publicado por Any.run el 28 de julio advierte que los ataques de phishing modernos ya no necesitan archivos adjuntos maliciosos ni la ejecución de malware en el sistema. Las campañas actuales, generadas por IA, representan un riesgo considerable.
Los investigadores de seguridad han señalado que estas campañas superan la distribución tradicional de malware. Los atacantes ahora tienen opciones como secuestrar sesiones activas, eludir la autenticación multifactor y evitar los controles de seguridad habituales en los endpoints.
Los atacantes están empleando cada vez más técnicas de ataque de intermediario (AiTM), utilizando señuelos creados por IA, lo que aumenta la probabilidad de éxito. Estos ataques no requieren el envío de archivos ejecutables maliciosos para alcanzar sus objetivos.
Los ataques modernos generados por IA pueden desarrollarse completamente dentro de sesiones legítimas del navegador, sin dejar archivos maliciosos ni procesos sospechosos.
Según el informe de Any.run, se han analizado un total de 159.592 campañas de phishing, de las cuales se detectaron 389.636 sesiones maliciosas (19% del total) y 75.113 sesiones clasificadas como sospechosas (4%). Además, se identificaron 1.015.431.934 indicadores de compromiso (IOCs) y aproximadamente 66.830 campañas con kits AiTM, lo que representa el 42% del total de phishing.
Los ataques de phishing modernos utilizan diversas técnicas de propagación, incluyendo dominios de confianza, redireccionamientos en varias etapas, páginas de phishing generadas dinámicamente e interfaces que son indistinguibles de las legítimas. Los atacantes pueden explotar tokens de sesión en lugar de contraseñas, lo que les permite eludir la autenticación en dos pasos, una de las medidas más efectivas contra los ataques de phishing tradicionales, y mantener el acceso persistente.





