El magistrado Joaquín Delgado Martín, de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, ha señalado que la inteligencia artificial (IA) está transformando el panorama del delito, haciéndolo más accesible y escalable. Durante su ponencia en las XX Jornadas de Documentos Jurídico-Psiquiátricos, Delgado destacó que el Derecho penal debe replantearse cómo abordar los delitos cometidos mediante estas tecnologías y cuándo debe intervenir para prevenir daños.
Delgado enfatizó que la mayoría de los ciberdelitos no dependen de sofisticadas técnicas, sino que se cometen a través de ingeniería social, donde el delincuente engaña a la víctima para obtener datos sensibles. La IA, según el magistrado, está democratizando el acceso al delito, permitiendo que ataques como el phishing y las estafas sean más eficientes y personalizados, lo que amplía el número de potenciales delincuentes.
El magistrado también advirtió sobre los riesgos asociados a sistemas de IA que adquieren autonomía, lo que complica la individualización de la responsabilidad penal. Estos sistemas pueden tomar decisiones y modificar su comportamiento de manera independiente, lo que plantea desafíos significativos para el marco legal actual.
Qué significa para su organización
Las organizaciones que manejan datos sensibles, como entidades financieras o plataformas de servicios en línea, deben revisar sus protocolos de seguridad y formación en ingeniería social. Es recomendable implementar programas de concienciación para empleados sobre los riesgos de la IA en el ámbito del ciberdelito y establecer medidas de verificación más robustas ante solicitudes de información o transacciones inusuales.
Además, es crucial mantener un registro de incidentes y actividades sospechosas, así como evaluar la necesidad de notificar a las autoridades competentes en caso de detectar patrones de ataque que utilicen IA, especialmente si estos afectan a grupos vulnerables como personas mayores o con discapacidades.






