En los últimos tres años, el uso de la inteligencia artificial (IA) ha llevado a muchos usuarios a convertirse en ingenieros de prompts, ya que la forma de formular preguntas a la IA era crucial para obtener resultados óptimos. Sin embargo, esta tendencia está quedando obsoleta con la aparición de una nueva técnica conocida como ‘loop engineering’ o ‘ingeniería de bucles’.
Este nuevo paradigma se centra en la idea de que la IA puede cometer errores o ‘alucinar’. A través de este método, se establece un sistema de retroalimentación en el que un subagente genera una respuesta, otro la audita y busca fallos, y luego el sistema repite el proceso de manera automática hasta que el resultado cumple con los estándares de calidad establecidos por el usuario.
Expertos en IA están recomendando este enfoque. Boris Cherny, creador de Claude Code, mencionó en una charla reciente que ya no escribe prompts, sino que se enfoca en diseñar bucles. Peter Steinberger, creador de OpenClaw, también destacó que el diseño de bucles es más efectivo que la creación de prompts. Addy Osmani, responsable de Google Cloud, coincidió al afirmar que el ‘loop engineering’ está reemplazando la función de crear prompts, permitiendo a los usuarios diseñar sistemas que realicen esta tarea automáticamente.
Este enfoque ha demostrado ser exitoso en agentes de IA como Claude Code y OpenClaw, donde el modelo puede ejecutar código en un entorno seguro, probarlo, leer mensajes de error y corregir fallos de forma autónoma. Steinberger proporcionó ejemplos de cómo diseñar estos bucles.
A pesar de su popularidad entre los desarrolladores, esta técnica podría llevar a la desaparición del chatbot tradicional en las ventanas del navegador. Anteriormente, el valor estaba en la interacción conversacional con la IA, mientras que ahora se busca automatizar flujos de trabajo, donde el usuario solo observa el problema inicial y la solución final, sin necesidad de constantes repreguntas.
Sin embargo, el diseño de bucles puede implicar el uso de varios subagentes que trabajen en paralelo, lo que podría resultar en un gasto considerable de tokens. Por lo tanto, se aconseja utilizar subagentes y bucles de manera sensata.
La transición de los prompts a los loops representa una nueva fase en la evolución de la IA. Aunque ChatGPT sorprendió con su capacidad para crear poemas rápidamente, este proceso no siempre es eficiente. La profesión de ‘prompt engineer’ podría estar en riesgo, ya que el enfoque actual se centra en el diseño de bucles que automatizan el trabajo del usuario.





