Google ha emitido una advertencia sobre las normas de intercambio de datos propuestas por la Unión Europea, señalando que podrían representar un riesgo de que la información termine en manos de ciberdelincuentes. Esta declaración se produce tras las recientes propuestas de la Ley de Mercados Digitales (DMA) y las medidas sugeridas por la Comisión Europea para que Google comparta datos con terceros.
El objetivo de la Unión Europea es reducir el monopolio de Google, exigiendo al buscador que comparta información y datos de búsqueda anonimizados con motores de búsqueda más pequeños. Esta medida busca ofrecer oportunidades a terceros y evitar la concentración de búsquedas en un único buscador, lo que también implicaría que los chatbots de Inteligencia Artificial podrían acceder a esta información.
Google ya había informado en su blog oficial sobre su cumplimiento con la Ley de Mercados Digitales. Actualmente, la mayoría de los sitios web dependen del algoritmo de Google, que concentra la mayor parte de las búsquedas. Cualquier cambio en este algoritmo podría afectar significativamente el tráfico de numerosas páginas, un impacto que sería menos pronunciado en un entorno con menor monopolio.
Entre las conclusiones que la Comisión Europea ha enviado a Google se destacan los siguientes puntos:
- Alcance de los datos: Datos de búsqueda que Google debe compartir, incluyendo consultas, ranking, clics, visualizaciones, idioma, país y tipo de dispositivo (datos agregados y anonimizados).
- Medios y frecuencia de intercambio: Obligación de compartir los datos mediante interfaces técnicas (APIs) con periodicidad suficiente para que terceros puedan competir en igualdad de condiciones.
- Anonimización: Medidas para anonimizar los datos personales antes del intercambio, eliminando cualquier identificador que permita la reidentificación de usuarios individuales.
- Precios justos (FRAND): Parámetros para establecer condiciones económicas justas, razonables y no discriminatorias en el acceso a los datos.
- Procesos de acceso: Procedimientos claros que regirán la solicitud, verificación y concesión de acceso a los beneficiarios (motores de búsqueda competidores y herramientas de IA).
Si estas medidas son aprobadas, Google estaría obligado a compartir su información y datos de búsqueda anonimizados, lo que permitiría a motores de búsqueda más pequeños y herramientas de IA utilizarlos para mejorar su funcionamiento y así reducir el monopolio de Google.
En respuesta a estas propuestas, Google ha manifestado su oposición, argumentando que estas normas podrían poner en riesgo los datos de millones de usuarios y ser susceptibles de ser utilizados por ciberdelincuentes.





