Ford ha enfrentado problemas de fiabilidad en su cadena de producción automatizada, donde la inteligencia artificial (IA) se encarga de revisar cada pieza y detectar fallos antes de que los vehículos salgan de la fábrica. A pesar de la inversión en automatización, la compañía ha registrado un aumento en los llamamientos a revisión de sus coches.
El vicepresidente de ingeniería de hardware en Ford, Charles Poon, reconoció que la empresa subestimó la importancia del conocimiento humano en el proceso de entrenamiento de la IA. La falta de participación de ingenieros veteranos en fases clave resultó en un desempeño deficiente de la tecnología.
Como solución, Ford ha decidido recontratar a antiguos ingenieros despedidos, incorporando en los últimos tres años a 350 especialistas en desarrollo de producto y control de calidad. Kumar Galhotra, jefe de operaciones de Ford, indicó que estos ingenieros tienen la tarea de identificar puntos débiles y proponer soluciones antes de que se conviertan en problemas para los clientes. Su función es supervisar el trabajo de la IA y corregir errores en sus resultados.
La incorporación de estos expertos ha tenido un impacto positivo en la calidad de los vehículos. Ford ha pasado del puesto 15 entre marcas generalistas en 2023 a liderar esta categoría en 2026, mejorando en 41 problemas menos por cada 100 vehículos en comparación con el año anterior. Modelos como el F-150, el Mustang y el Super Duty han liderado sus segmentos durante dos años consecutivos.
A pesar de los avances, Ford sigue siendo la marca con más llamamientos de seguridad en Estados Unidos, con 153 revisiones emitidas en 2025, afectando a casi 13 millones de vehículos. Sin embargo, la compañía ha logrado mejorar su dinámica de fiabilidad y espera cerrar el año con mil millones de dólares en ahorro operativo, en parte gracias a la reducción de costes de garantía.





