La inteligencia artificial (IA) se ha integrado en los hogares de forma inesperada, a menudo a través de dispositivos como los robots aspiradores. Estos aparatos, que recorren el suelo de las viviendas, han evolucionado desde los primeros modelos como el Electrolux Trilobite y el Roomba Intelligent FloorVac, que se lanzaron en Europa a principios de los años 2000. Aunque en sus inicios contaban con capacidades limitadas, los modelos actuales son capaces de construir mapas, reconocer objetos y tomar decisiones más complejas.
Según IDC, se estima que el mercado global de dispositivos de limpieza doméstica alcanzará los 32,72 millones de unidades en 2025, lo que representa un aumento del 20,1% respecto al año anterior. Dentro de este segmento, los robots aspiradores inteligentes son la categoría más destacada, con 24,12 millones de unidades y un crecimiento del 17,1% en el mismo periodo. Aunque IDC mide envíos y no hogares instalados, la cifra refleja la magnitud del fenómeno en el mercado.
En los primeros tres trimestres de 2025, las cinco principales marcas de robots aspiradores inteligentes a nivel global fueron todas chinas: Roborock, Ecovacs, Dreame, Xiaomi y Narwal. Durante este periodo, se enviaron 17,42 millones de unidades, lo que representa un crecimiento interanual del 18,7%. Este dato indica que China no solo está participando en el mercado, sino que se ha convertido en un líder en este sector tecnológico.
Los robots aspiradores avanzados son dispositivos complejos que no solo se encargan de la limpieza, sino que también deben orientarse y tomar decisiones en un entorno cambiante. Por ejemplo, el Roborock Saros Z70, que cuenta con un brazo robótico capaz de levantar objetos de hasta 300 gramos, ha demostrado su capacidad para recoger diversos artículos del suelo.
La evolución de la marca iRobot, conocida por su Roomba, ilustra este cambio en el mercado. Aunque Roomba popularizó la idea del robot aspirador, la compañía ha perdido su posición en el mercado y se declaró en quiebra antes de ser adquirida por la firma china Picea Robotics. Estos cambios sugieren que las marcas chinas están ganando terreno en un sector que antes dominaban las empresas occidentales.






