El Parlamento Europeo ha aprobado la prórroga de la «excepción ePrivacy», que permite a empresas como Meta, Google y Microsoft rastrear voluntariamente las conversaciones privadas de sus usuarios para detectar material de abuso sexual infantil. Esta decisión se ha tomado a pesar de que más eurodiputados votaron en contra que a favor.
La Eurocámara votó este jueves sobre la extensión de esta norma temporal, que permite a las plataformas de mensajería escanear chats, correos y redes sociales en busca de contenido de abuso infantil ya identificado. Aunque la mayoría de los diputados se manifestaron en contra, no se alcanzó la mayoría absoluta de 361 votos necesaria para bloquear la prórroga, por lo que la norma se mantendrá vigente hasta abril de 2028.
En esta segunda lectura, no basta con que el voto en contra sea mayor; se requiere que 361 de los 720 eurodiputados voten expresamente en contra para que la normativa no avance. En la votación reciente, la propuesta de rechazo se quedó a 47 votos de esa mayoría absoluta. El texto original, que había sido aprobado en 2021, caducó el pasado 3 de abril tras ser rechazado por 311 votos a 228, con 92 abstenciones.
Para revivir la propuesta, el Partido Popular Europeo (PPE) utilizó un procedimiento de urgencia que fue respaldado por la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, y por varios gobiernos nacionales. Este procedimiento ha permitido que la votación se realizara en la última sesión antes del verano, cuando muchos parlamentarios no estaban presentes.
Antes de la votación definitiva, los eurodiputados aprobaron dos enmiendas que excluyen expresamente el rastreo de servicios con cifrado de extremo a extremo, como WhatsApp o Signal. Estas enmiendas fueron aprobadas con 369 y 362 votos, respectivamente.
El grupo socialdemócrata, que incluye a la eurodiputada alemana Birgit Sippel, apoyó la limitación del alcance de la norma, aunque previamente había facilitado la aprobación del procedimiento de urgencia. La Comisión Europea también presionó para la prórroga, advirtiendo sobre un posible vacío legal si no se renovaba el mecanismo.
Críticos como Simeon de Brouwer, asesor de la organización de derechos digitales European Digital Rights, han señalado que la norma podría permitir a las empresas revisar cualquier mensaje, correo o imagen compartida por los usuarios. Patrick Breyer, activista y exeurodiputado, ha calificado el resultado de «farsa» que perjudica la democracia y ha indicado que los menores son los verdaderos perdedores de este proceso.
Breyer también ha mencionado que el escaneo masivo de chats privados solo representó el 36% de las denuncias por abuso en 2024, con la mayoría de las denuncias procedentes de publicaciones públicas y servicios de almacenamiento en la nube. Además, la Policía Criminal Federal alemana ha advertido que el 48% de las alertas generadas carecen de relevancia penal y que el 40% de las investigaciones resultantes involucran a menores de edad.
La votación solo prorroga el sistema actual, que es temporal y no obligatorio, ya que las empresas pueden optar por escanear mensajes, pero no están obligadas a hacerlo. La normativa permanente, conocida como Chat Control 2.0, que obligaría a un escaneo generalizado, sigue en negociaciones y aún no ha sido aprobada.






