Un estudio del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) ha revelado que el consumo energético de los agentes de inteligencia artificial (IA) es significativamente mayor que el de los chatbots. Mientras que un chatbot realiza una única tarea tras recibir una petición, un agente de IA opera de manera autónoma, lo que incrementa el tiempo de actividad del hardware y, por ende, su consumo energético.
Según el estudio, una sola consulta compleja a un agente de IA consume 348,41 Wh de electricidad. En comparación, un framework llamado LATS utilizó 62,1 veces más energía que un chatbot, y el modelo Llama-3.1 Instruct 70B de Meta alcanzó un consumo de 136,5 veces más por consulta.
Además, se estima que los agentes tardan hasta 153,7 veces más en procesar respuestas que los chatbots convencionales, lo que contribuye al aumento del consumo energético, ya que las unidades de procesamiento gráfico (GPU) permanecen inactivas durante más de la mitad del tiempo, pero continúan consumiendo electricidad.
El estudio también advierte sobre el futuro del consumo energético en la industria de la IA. Actualmente, los centros de datos en Estados Unidos consumen aproximadamente el 4,4% de la electricidad nacional, pero se prevé que esta cifra se duplique para 2030. Sin embargo, las proyecciones de KAIST sugieren que la demanda de energía podría alcanzar el equivalente a la mitad del consumo eléctrico de todo Estados Unidos.
La creciente demanda de energía por parte de los centros de datos ha llevado a algunos países a rechazar la construcción de nuevos centros o a alejarlos de las grandes ciudades, debido a la saturación de las redes eléctricas. Se plantea que una solución a esta demanda energética podría ser un rediseño integral de la infraestructura eléctrica, así como de los microchips y modelos de IA.






