Un estudio del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) ha revelado que el consumo energético de los agentes de inteligencia artificial (IA) es significativamente mayor que el de los chatbots. Mientras que un chatbot realiza una tarea específica y finaliza, un agente de IA opera de manera autónoma, lo que implica un uso prolongado del hardware.
El estudio midió el consumo energético de ambos sistemas y concluyó que una única consulta compleja a un agente de IA consume 348,41 Wh de electricidad. En comparación, un framework llamado LATS utilizó 62,1 veces más energía que un chatbot, y el modelo Llama-3.1 Instruct 70B de Meta alcanzó un consumo 136,5 veces mayor por consulta.
Además, se estima que los agentes tardan hasta 153,7 veces más que los chatbots convencionales en procesar respuestas, lo que contribuye al aumento del consumo energético, ya que las GPU permanecen inactivas durante más de la mitad del tiempo, pero siguen consumiendo electricidad.
El estudio advierte que la industria se está moviendo hacia el uso de agentes de IA, lo que podría llevar a un aumento significativo en la demanda de energía, alcanzando un equivalente a la mitad del consumo eléctrico de Estados Unidos. En 2023, se estima que los centros de datos estadounidenses consumieron el 4,4% del total nacional, y se prevé que esta cifra se duplique para 2030, aunque las estimaciones de KAIST superan estas proyecciones.
Por otro lado, la red eléctrica no está preparada para satisfacer esta creciente demanda. Actualmente, las energías renovables no son suficientes, lo que ha llevado a algunos países europeos a rechazar nuevos centros de datos o a alejarlos de las grandes ciudades debido a la saturación de las redes eléctricas. Se sugiere que una solución a la demanda energética podría implicar un rediseño de la infraestructura eléctrica y de los modelos de IA.





