Desde la aparición de ChatGPT en noviembre de 2022, la pregunta sobre cuántos puestos de trabajo podría destruir la inteligencia artificial (IA) ha sido un tema recurrente en foros económicos y consejos de ministros a nivel mundial. Fundadores de empresas de IA, como OpenAI, han expresado preocupaciones sobre el impacto laboral de esta tecnología, sugiriendo incluso la renta básica universal como posible solución. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha señalado que hasta la mitad de los empleos de oficina de los recién graduados podrían desaparecer en un plazo de cinco años.
En respuesta a estas inquietudes, se ha creado RAISE US, una organización sin ánimo de lucro que busca capacitar a los trabajadores en perfiles laborales que tendrán demanda en la nueva economía impulsada por la IA. La organización será dirigida por Gina Raimondo, exsecretaria de Comercio en la administración Biden, y Eric Holcomb, exgobernador republicano de Indiana, lo que refleja un esfuerzo bipartidista para abordar el desafío que representa la IA para el empleo.
RAISE US cuenta con más de 500 millones de dólares comprometidos, con un objetivo presupuestario de 1.000 millones a largo plazo. Su misión es asegurar que la evolución de la IA no deje atrás a millones de trabajadores. Raimondo ha destacado que el éxito en el desarrollo de sistemas de IA no será significativo si se ignora el impacto en la fuerza laboral.
Entre los donantes de la iniciativa se encuentran empresas líderes en tecnología y finanzas, como Amazon, Microsoft, Bank of America, IBM, Cisco, Eli Lilly, Anthropic y la fundación de OpenAI. Estos actores del sector tecnológico están interesados en proporcionar formación a los trabajadores para que puedan adaptarse a un mercado laboral en transformación.
Goldman Sachs ha estimado que hasta 300 millones de empleos a nivel global podrían verse afectados por la automatización impulsada por la IA. En Estados Unidos, la tasa de desempleo entre jóvenes de 22 a 25 años ha aumentado casi tres puntos desde principios de 2025, afectando a aquellos en trabajos vulnerables a la automatización.
RAISE US también propone reformar los subsidios de desempleo en Estados Unidos, permitiendo que los trabajadores despedidos puedan recibir prestaciones mientras inician un negocio o se capacitan, similar a algunas prácticas en España. Actualmente, solo el 27% de los desempleados en Estados Unidos recibe prestaciones por desempleo.
Las primeras pruebas piloto de la plataforma de formación laboral ya se están llevando a cabo en cuatro estados de Estados Unidos. En Arkansas, se está probando una plataforma de orientación laboral basada en IA, mientras que en Maryland se amplía un programa de cursos remunerados que ofrece experiencia real en sectores con alta demanda, como la sanidad. Los impulsores de la iniciativa temen que estas medidas lleguen tarde, ya que el mercado laboral ya muestra cambios en la demanda de perfiles tecnológicos.






