Anthropic y OpenAI se encuentran en la carrera hacia la oferta pública inicial (IPO) de la inteligencia artificial (IA), con valoraciones que rondan los 965.000 millones y el billón de dólares respectivamente. En este contexto, Dario Amodei, director general de Anthropic, ha concedido una entrevista a Bloomberg en la que reflexiona sobre su trayectoria en la industria y el precio que se debe pagar para mantener los valores de la empresa.
Amodei fue claro al ser cuestionado sobre la decisión de centrarse en herramientas empresariales, como Claude Code o Claude Cowork, en lugar de desarrollar aplicaciones de consumo más populares: «O traicionas tus valores o te vuelves irrelevante». Según él, elegir un modelo de negocio que choque con los valores de la compañía lleva inevitablemente a una disyuntiva.
Además, Amodei advirtió sobre un fenómeno preocupante: la posibilidad de que en los próximos años se produzca un crecimiento del PIB elevado junto a un alto desempleo, especialmente en los empleos de oficina de nivel inicial. El CEO de Anthropic ha señalado que la IA podría eliminar la mitad de estos empleos en un plazo de uno a cinco años. Asegura que su mensaje no es catastrofista, sino una llamada a anticiparse con políticas macroeconómicas, como impuestos sobre el uso de tokens y rediseño de plantillas laborales.
Amodei explicó que cuando se automatiza el 90% de un trabajo, el 10% restante se vuelve más productivo. Sin embargo, el problema surge cuando la automatización alcanza el 100% y no queda ninguna tarea que realizar. En Anthropic, la IA ya escribe la mayor parte del código, aunque todavía no ha sustituido completamente a los ingenieros.
Esta postura ha generado críticas. Jensen Huang, director general de Nvidia, ha acusado a Amodei de confundir tareas con empleos, mientras que otros han calificado su mensaje como un «marketing del apocalipsis». Amodei ha respondido recordando que en su ensayo «La adolescencia de la tecnología» abordó esta distinción y propuso varias soluciones, desde la filantropía privada hasta la intervención estatal.
En la misma entrevista, Amodei reveló que Anthropic decidió no publicar Mythos, su modelo avanzado para ciberseguridad, debido a su capacidad para identificar vulnerabilidades en ataques informáticos de manera autónoma. Las empresas que lo probaron en fase temprana solicitaron que no se hiciera público. «Mythos es un arma total. Deberías necesitar una licencia de armas para usarlo», afirmó Amodei, quien admitió que esta decisión ha tenido un costo comercial, pero considera que su publicación antes de que la red esté completamente protegida sería más peligrosa.
Amodei enmarca su enfoque en la necesidad de provocar una alarma, aunque resulte incómodo, en lugar de suavizar el diagnóstico para no afectar la valoración de su empresa en el camino hacia la salida a bolsa.







