China ha anunciado la producción por primera vez de silicio-28 de alta pureza, con una abundancia isotópica superior al 99,99%. Este avance se enmarca en su estrategia para lograr autonomía en el ámbito de las tecnologías cuánticas, donde compite directamente con Estados Unidos.
El silicio-28 es considerado esencial para el desarrollo de ordenadores cuánticos, ya que su pureza minimiza el ruido magnético que puede afectar el funcionamiento de los cúbits. En el silicio natural, la presencia de silicio-29, un isótopo con espín nuclear, genera perturbaciones que limitan la coherencia de los cúbits, lo que no ocurre en el silicio-28 enriquecido.
Los experimentos recientes con obleas de silicio-28 han demostrado tiempos de coherencia de hasta 803 microsegundos y fidelidades de operación superiores al 99%. Este desarrollo es significativo, ya que los cúbits de espín en silicio-28 pueden ser fabricados utilizando procesos CMOS estándar, lo que facilita su integración en la industria de semiconductores existente.
La Corporación Nuclear Estatal China, responsable de esta producción, busca reducir su dependencia de tecnologías cuánticas extranjeras en un contexto de tensiones geopolíticas con Estados Unidos y sus aliados. Este logro no solo representa un avance científico, sino también un paso estratégico hacia la independencia tecnológica de China.










