En un vídeo que ha circulado ampliamente en redes sociales, se pueden ver dos robots en un ring similar al de las peleas de UFC. En un momento del combate, uno de los robots lanza una patada circular que impacta en la cabeza de su oponente, quien cae al suelo. A pesar de la contundencia del golpe, el robot se levanta de manera inusual, continuando la pelea con su cabeza parcialmente desprendida.
El vídeo, que ha alcanzado más de 11 millones de visitas, fue compartido por Elon Musk en su cuenta oficial de X, acompañado del comentario: «las peleas de robots son graciosas».
Este evento forma parte de la competición URKL, organizada por la empresa china de robótica EngineAI, en la que participaron 32 equipos internacionales utilizando el modelo T800. Aunque los robots aún presentan movimientos torpes, se ha observado una evolución en su diseño y funcionalidad en comparación con competiciones anteriores.
El T800 mide 173 centímetros, cuenta con 29 articulaciones móviles y un sistema de visión artificial. Cada robot tiene un costo aproximado de 36.000 euros y pesa entre 75 y 85 kg. En el torneo, el equipo ganador recibirá un premio de 10 millones de yuanes (alrededor de 1,3 millones de euros).
Los organizadores del evento han indicado que el objetivo de estas competiciones es impulsar el desarrollo de la robótica en China, validando tanto el diseño como el software de los robots. Zhao Tongyang, CEO de EngineAI, destacó que la competición busca dirigir la investigación y el desarrollo en la industria, evaluando no solo la fuerza de los golpes, sino también la estabilidad y la capacidad defensiva de los robots.



