El ambiente interno en Meta se encuentra en una situación complicada. Los trabajadores que no han sido despedidos han sido reubicados en un nuevo departamento de inteligencia artificial, que algunos describen como «el gulag». Recientemente, la empresa instaló un software en los ordenadores de los empleados que registraba sus actividades, pero ha tenido que pausar su uso debido a una filtración que expuso datos sensibles.
Según informa Wired, el programa, denominado Model Capability Initiative (MCI), fue lanzado en abril y se instaló en todos los ordenadores de la empresa. Este software registraba el contenido de la pantalla, las pulsaciones de teclado y los clics, con el objetivo de entrenar agentes de inteligencia artificial. Sin embargo, la implementación del programa generó descontento entre los empleados, quienes se mostraron preocupados por la seguridad de sus datos.
La situación se complicó cuando un empleado descubrió que podía acceder a los datos de MCI de otros compañeros. Meta afirmó que el fallo se solucionó en cuatro horas, aunque la primera solución no fue definitiva y se requirió un refuerzo en el bloqueo de acceso a los datos. Durante este tiempo, los empleados expresaron su descontento en foros internos, lo que llevó a la empresa a suspender el programa. El vicepresidente de investigación de IA, Stephan Kasriel, declaró que el MCI será reactivado una vez que se garantice la eficacia de los controles de protección de datos.
Este incidente se suma a un historial de Meta relacionado con filtraciones y problemas de privacidad, que incluye el escándalo de Cambridge Analytica en 2018 y el robo masivo de datos que afectó a 533 millones de usuarios en 2021. Recientemente, se informó que las gafas de Meta graban incluso cuando no están en uso, lo que ha generado preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios.
En cuanto a los empleados, al menos 1.600 de ellos firmaron una petición en la que calificaban el programa de invasivo y alertaban sobre los riesgos de seguridad que implicaba. Este descontento se produce en un contexto en el que Meta ha anunciado despidos y reubicaciones, afectando a más de 15.000 empleados en total. Muchos ingenieros de alto nivel se han trasladado al departamento de Applied AI, donde han expresado que el trabajo es mecánico y poco creativo, lo que ha contribuido a la tensión en el ambiente laboral.






