Meta está desarrollando un negocio de computación en la nube para vender a terceros el exceso de capacidad de sus centros de datos de inteligencia artificial, según ha informado Bloomberg. La empresa está considerando dos enfoques: ofrecer acceso a modelos alojados en su infraestructura o alquilar directamente potencia de cálculo.
Mark Zuckerberg ha insinuado esta estrategia en varias ocasiones. Durante la junta de accionistas de mayo, mencionó que competir en el sector de la nube estaba «definitivamente sobre la mesa» y que había empresas que le preguntaban semanalmente si podían adquirir capacidad de cómputo. Esta propuesta ha evolucionado hacia un plan de negocio concreto.
El servicio incluiría acceso a Muse Spark, el modelo propio de Meta que aún no tiene fecha de lanzamiento para desarrolladores externos. También se está considerando alquilar potencia bruta de GPU, similar al modelo de negocio de CoreWeave y Nebius.
Entre 2023 y 2026, Meta ha construido una de las mayores infraestructuras de cómputo del mundo sin socios ni clientes externos que la rentabilicen. Actualmente, el 98% de sus ingresos proviene de la publicidad. Transformar estos centros de datos en un producto comercial representa un intento de diversificar sus fuentes de ingresos.
En términos financieros, Meta ha incrementado su previsión de gasto en infraestructura hasta 145.000 millones de dólares para 2026, lo que representa un aumento de 10.000 millones respecto a lo previsto en enero. Tras el anuncio, sus acciones experimentaron un aumento superior al 9%, aunque posteriormente sufrieron una corrección. El margen bruto de Meta es del 82%, mientras que el operativo se sitúa en el 41%. En comparación, el negocio de nube de Google opera con un margen del 18% y su división de anuncios con un 42%.
Las acciones de CoreWeave y Nebius han caído un 10,8% y un 12,4% respectivamente, ante el temor de perder a Meta como cliente y convertirla en competidora. Un paralelismo se establece con SpaceX, que ha comenzado a alquilar capacidad de sus centros de datos a Google y Anthropic por más de 2.000 millones de dólares mensuales.
Meta y Google han entrenado modelos de lenguaje propios sin lograr una adopción masiva en el mercado, y ahora buscan monetizar el exceso de capacidad en lugar de lo que producen. Google lanzó su negocio de nube en 2008 y no obtuvo beneficios hasta 2023, lo que plantea un desafío para Meta, que tendría que construir un equipo de ventas y soporte técnico desde cero.
La decisión de Meta de vender capacidad de cómputo puede interpretarse como una forma de optimizar su infraestructura, ya que la demanda interna ha absorbido hasta ahora toda la capacidad disponible. Sin embargo, queda por ver si Meta optará por competir en la creación de modelos o por vender infraestructura a quienes sí lo logran.
Recientemente, Google limitó el acceso de Meta a Gemini por falta de capacidad, lo que llevó a la empresa a racionar el consumo de tokens entre sus empleados. Vender cómputo también podría significar una reducción de la dependencia de otros proveedores.




