Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha viajado a Japón para conmemorar los 30 años de colaboración entre Nvidia y Sega, donde agradeció a Irimajiri Shōichirō, antiguo presidente de Sega, por su apoyo en momentos críticos para la empresa. Huang también reconoció la contribución de Yu Suzuki, creador de Virtua Fighter, en el desarrollo de gráficos en 3D.
En 1995, Nvidia enfrentaba serias dificultades financieras, llegando a estar al borde de la quiebra tras el lanzamiento de su primer chip, el NV1, que no logró establecerse en el mercado debido a la adopción de un estándar diferente por parte de Microsoft. En ese contexto, Huang solicitó a Sega convertir un pago pendiente en una inversión de capital, advirtiendo que la inversión podría ser arriesgada, pero que sin ella, la empresa no tendría futuro.
La junta directiva de Sega, bajo la influencia de Irimajiri, decidió invertir 5 millones de dólares en Nvidia, lo que permitió a la compañía obtener un margen de seis meses para reorientar su estrategia. Con esos fondos, Nvidia desarrolló el RIVA 128, un chip que tuvo un gran éxito en el mercado, seguido por la GPU GeForce 256. Nvidia salió a bolsa en 1999, y Sega vendió sus acciones poco después, triplicando su inversión inicial.
Huang ha reflexionado sobre la decisión de Sega, sugiriendo que si la empresa hubiera mantenido su inversión, hoy podría valer cerca de un billón de dólares, dado el crecimiento de Nvidia desde su salida a bolsa.



