La transición a una nueva compañía de Internet puede resultar complicada para los hogares con dispositivos domotizados. Muchos de estos dispositivos, como bombillas, enchufes y termostatos, requieren ser reconfigurados al cambiar la red Wi-Fi, lo que puede ser un proceso tedioso.
Un usuario, tras un año de resistencia a cambiar de proveedor debido a esta dificultad, descubrió que era posible simplificar el proceso. Al recibir un nuevo router, decidió ‘hackearlo’ cambiando el nombre y la contraseña de la nueva red para que coincidieran con los del antiguo router.
Este método permitió que todos los dispositivos conectados a la red anterior se enlazaran automáticamente a la nueva red sin necesidad de reconfiguración adicional. La clave fue que los dispositivos solo verifican el SSID y la contraseña, sin requerir autenticación adicional del router.
Este hallazgo podría ser útil para otros usuarios que se encuentran en situaciones similares, ya que puede facilitar el cambio de proveedor de Internet sin la necesidad de reconfigurar todos los dispositivos domotizados.









