ASML se ha convertido en un proveedor único en la industria de los semiconductores, siendo la única empresa capaz de fabricar las máquinas necesarias para la litografía EUV, esenciales para la producción de chips avanzados. Si ASML dejara de operar, la industria de los semiconductores se vería gravemente afectada, ya que no existe un segundo proveedor que pueda reemplazar su tecnología.
Fundada en 1984 como una joint venture entre Philips y ASM International, ASML enfrentó varios desafíos en sus inicios, incluyendo retrasos y la necesidad de financiación pública. A pesar de estos obstáculos, la empresa logró sobrevivir y evolucionar, convirtiéndose en un líder en el sector.
El primer gran avance de ASML llegó con el lanzamiento del PAS 5500 en 1991, que le permitió construir una reputación de fiabilidad y durabilidad. A lo largo de los años, la compañía ha ampliado su oferta para incluir no solo máquinas de litografía, sino también software y servicios de mantenimiento, creando una relación a largo plazo con sus clientes.
La introducción de la litografía EUV, que utiliza luz de 13,5 nanómetros, marcó un cambio significativo en la industria. ASML ha realizado múltiples adquisiciones estratégicas para fortalecer su capacidad en este ámbito, incluyendo la compra de Cymer en 2013, que le permitió mejorar la fuente de luz necesaria para esta tecnología.
Hoy en día, ASML cuenta con más de 5.100 proveedores y se ha convertido en un socio clave para gigantes como Intel, TSMC y Samsung. Esta relación ha sido fundamental para el desarrollo y la implementación de la tecnología EUV, que ha transformado la producción de chips.
A pesar de su éxito, ASML también ha enfrentado desafíos, incluyendo incendios en sus instalaciones que han retrasado entregas. Sin embargo, su modelo de negocio ha demostrado ser altamente rentable, con ventas que alcanzaron los 32.700 millones de euros en 2025.
La empresa ha establecido objetivos ambiciosos para el futuro, buscando incrementar sus ingresos a entre 44.000 y 60.000 millones de euros para 2030. Este crecimiento se ve respaldado por el interés de gobiernos europeos en mantener a ASML como un activo tecnológico clave en la región.
En el contexto geopolítico actual, ASML se ha convertido en un actor central en la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China, con restricciones a la exportación de su tecnología a este último país. A medida que la competencia en el sector de semiconductores se intensifica, ASML se enfrenta a nuevos retos, incluyendo la presión de los fabricantes chinos que buscan desarrollar sus propias capacidades en litografía.




