La inteligencia artificial (IA) ha generado importantes beneficios económicos, pero no siempre se asocia a las grandes empresas tecnológicas como Nvidia o OpenAI. Un ejemplo de ello es la historia de King Slide, una empresa taiwanesa que fabrica tiradores para muebles y que ha visto un notable crecimiento gracias a la demanda de componentes para servidores.
Fundada en 1986 por Lin Tsung-chi en Kaohsiung, Taiwán, King Slide comenzó su andadura fabricando herrajes para muebles. Sin embargo, en el año 2000, la empresa enfrentó una crisis cuando un cliente que representaba el 40% de su facturación exigió una rebaja del 30% en sus pedidos. Ante la negativa de Lin, la compañía sufrió una drástica reducción de su plantilla y se vio obligada a buscar nuevos mercados.
La búsqueda de nuevos mercados llevó a King Slide a especializarse en la fabricación de guías deslizantes para bandejas de servidores en centros de datos. La empresa comenzó a recibir pedidos de grandes compañías como Compaq e IBM, y actualmente controla más del 70% del mercado de raíles de gama alta para servidores de IA.
Los márgenes de beneficio de King Slide han superado a los de empresas como Nvidia. En el segundo trimestre, la empresa reportó un margen bruto del 87,4%, mientras que Nvidia alcanzó un 75%. Entre enero y julio, King Slide facturó 22.690 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente 622,80 millones de euros), lo que representa un aumento del 136,58% en comparación con el año anterior. En los últimos cuatro años, la valoración de la empresa ha crecido un 3.279,6%, pasando de 1.300 millones de dólares a 43.100 millones de dólares, según Bloomberg.
Las acciones de King Slide experimentaron un aumento significativo en agosto, superando los 10.000 dólares taiwaneses, lo que incrementó la fortuna de Lin Tsung-chi a 19.500 millones de dólares, convirtiéndolo en la persona más rica de Taiwán. Actualmente, su patrimonio se estima en 18.300 millones de dólares.
Jane Lin, hija del fundador y actual presidenta de la compañía, describió el crecimiento de la empresa como «una lluvia de lingotes de oro del cielo», aunque advirtió sobre la rapidez con la que se producen estos cambios y la incertidumbre sobre su duración. Lin Tsung-chi, consciente de la volatilidad del mercado, expresó su preocupación por el desarrollo de nuevos productos en un entorno competitivo.
La historia de King Slide se asemeja a la de los «vendedores de palas» durante la fiebre del oro de California, donde quienes proporcionaban herramientas a los buscadores de oro también lograron enriquecerse. En el contexto actual de la IA, otros fabricantes de componentes, como Guangdong Dtech en China, también han visto un aumento significativo en sus fortunas.










