En las últimas semanas, con motivo del Mundial de fútbol, se han instalado pantallas en plazas y espacios públicos para la visualización de los partidos. Sin embargo, se ha observado que en ocasiones la imagen y el sonido llegan antes a otras televisiones en bares cercanos y a dispositivos móviles de los espectadores.
Este fenómeno se debe a varios factores, entre los que se incluyen:
- El búfer que almacena cada dispositivo.
- El hardware utilizado en cada equipo.
- La calidad del vídeo configurada.
- El navegador o aplicación que se utilice.
- La conexión a Internet.
- El servicio de streaming empleado.
Es posible que, incluso en una misma red Wi-Fi y utilizando la misma página, se presenten diferencias en la recepción de la imagen y el sonido. Estas variaciones pueden oscilar desde unos pocos segundos hasta varios minutos, lo que puede resultar molesto durante un evento deportivo.
Uno de los factores que puede influir en el retraso es el búfer de cada dispositivo. Por ejemplo, un móvil puede estar almacenando 5 segundos en búfer, mientras que otro dispositivo puede estar almacenando 20 segundos. Este almacenamiento se realiza para evitar cortes en la transmisión.
El hardware del dispositivo también juega un papel importante. Existen diferencias en la velocidad de procesamiento del vídeo entre ordenadores, móviles y televisores, lo que puede generar variaciones en la recepción.
La calidad del vídeo es otro aspecto a considerar. Ver un vídeo a 720p puede diferir significativamente de verlo en 4K, lo que puede afectar el tiempo de descarga de los segmentos de vídeo y, por ende, el retraso.
Además, la conexión a Internet, el navegador o aplicación utilizada y el servicio de streaming son factores externos que pueden influir en el tiempo de llegada de la imagen y el sonido.





