Cualquier dispositivo conectado a la red Wi-Fi de una vivienda podría tener problemas de seguridad si presenta vulnerabilidades. Esto es lo que ha sucedido con millones de robots aspiradores de la marca Shark, que presentan una vulnerabilidad de ejecución remota de código y no cuentan con parches disponibles.
En caso de que este fallo sea explotado, un atacante podría:
- Controlar los dispositivos de forma remota.
- Acceder a las cámaras integradas.
- Obtener mapas del hogar.
- Robar credenciales del Wi-Fi almacenadas.
Este problema ha sido detectado por un investigador de seguridad independiente, quien documentó el hallazgo en una publicación en tokay0. En esta publicación, se detalla la cronología desde que el fallo fue detectado en marzo hasta su divulgación reciente.
Según la información proporcionada, la vulnerabilidad se origina en políticas MQTT de AWS IoT Core excesivamente permisivas, combinadas con una función de ejecución de comandos integrada en el firmware de las aspiradoras Shark. El investigador probó la vulnerabilidad en los modelos Shark RV2320EDUS y AV1102ARUS.
Las pruebas realizadas indican que el problema afecta a todos los robots aspiradores Shark conectados a Internet que utilizan una configuración de aprovisionamiento comprometida. El acceso físico a un dispositivo afectado permite extraer el certificado AWS y la clave privada del firmware, lo que podría permitir que un dispositivo comprometido se suscriba a otros dispositivos Shark en la misma región, exponiendo así la telemetría y el tráfico de comandos de muchas aspiradoras conectadas.
Además, el investigador ha señalado que el mismo certificado podría utilizarse para publicar mensajes en el tema Shadow de AWS IoT de otro dispositivo si se conoce el número de serie del objetivo.


