La prohibición de redes sociales para menores en Reino Unido ha generado un intenso debate en los últimos tiempos. La Secretaria de Tecnología, Liz Kendall, ha mencionado la posibilidad de restringir el uso de VPN en el país, lo que podría implicar una vigilancia excesiva, según varios expertos en privacidad.
Una encuesta realizada por el gobierno británico, disponible en YouGov, revela que el 74% de los adultos en Reino Unido apoya, en mayor o menor medida, la prohibición del uso de redes sociales para menores de 16 años. Asimismo, el 90% de los padres encuestados respalda este tipo de medidas.
Uno de los principales problemas que surgen en este contexto es la verificación de la edad de los usuarios. Los expertos en privacidad han expresado su preocupación por los métodos que podrían emplearse para comprobar la edad, que podrían incluir:
- Fotografía de la cara.
- Escaneos biométricos.
- Subida del DNI u otro documento.
- Uso de una tarjeta bancaria.
- Sistemas automatizados con inteligencia artificial.
Estos son datos sensibles que deberían ser protegidos adecuadamente. En caso de que esta información cayera en manos equivocadas, la privacidad de los usuarios podría verse comprometida.
En una publicación del 9 de junio, la Electronic Frontier Foundation, una organización sin ánimo de lucro estadounidense dedicada a la defensa de las libertades civiles en el entorno digital, abordó los riesgos asociados a la privacidad. Molly Buckley, analista legislativa de la organización, señaló que “las prohibiciones de redes sociales instrumentalizan la preocupación de los padres por la seguridad de sus hijos para justificar niveles sin precedentes de vigilancia y censura”. Buckley añadió que “en el proceso, estas leyes niegan a los jóvenes sus derechos, amenazan nuestro anonimato en línea, exponen nuestros datos personales sensibles a filtraciones y abusos, y sustituyen la toma de decisiones parentales por la autoridad estatal”.










