No es peligroso por sí mismo mantener el mismo nombre del Wi-Fi siempre. Si compras un router y dejas el que viene de fábrica, realmente no va a suponer un problema para tu seguridad. Sí es importante que cambies la clave que viene predeterminada, además de ciertos valores que podrían ser útiles para aumentar la protección y reducir riesgos. No obstante, hay casos puntuales en los que sí puede ser buena idea cambiarlo si quieres mejorar la privacidad y limitar la exposición de información.
Lo habitual es que el router traiga un nombre genérico, que suele ser el modelo del aparato y algunos caracteres añadidos. También podría venir el nombre del operador que has contratado y algo más. Independientemente de si mantienes alguno de estos nombres o lo cambias por uno propio, pero los mantienes a largo plazo, no hay ningún riesgo de seguridad.
Un atacante no va a explotar con mayor facilidad alguna vulnerabilidad de tu router por el hecho de tener un nombre u otro. Además, incluso si cambias el nombre, podría llegar a saber cuál es el modelo de router que utilizas. No importa que hayas modificado el SSID.
Si somos estrictos, lo cierto es que, en parte, sí puede venir bien cambiar el nombre del Wi-Fi si quieres potenciar tu privacidad. No estás dando pistas de forma sencilla para que cualquier vecino pueda saber el modelo de router que utilizas o cuál es tu operador. Esa reducción de información expuesta, sí que podría llegar a mejorar tu privacidad. Por ejemplo, evitaría tener de nombre de router algo como MOVISTAR_XXXX, lo que significa que tendrías ese operador contratado. No obstante, esto no significa que vayan a poder usar esa información para entrar en tu router.
Lógicamente, nunca deberías poner un nombre para tu red Wi-Fi que revele datos personales como tu nombre completo, número de teléfono, dirección, etc. Deberías usar siempre un nombre neutral, que no muestre ningún tipo de información que pueda identificarte.









