Emplear el navegador para guardar contraseñas puede parecer práctico y conveniente. Un claro ejemplo es Google Chrome, que se encuentra entre los navegadores más populares. Al registrarte en una plataforma, puedes optar por almacenar tus credenciales al iniciar sesión. La próxima vez que accedas, la contraseña estará disponible y no necesitarás ingresarla nuevamente, lo cual representa un ahorro de tiempo.
Esta función está disponible en una amplia gama de sitios, desde redes sociales como Facebook hasta tiendas online como Amazon. Aunque en ocasiones se requiera una verificación en dos pasos, especialmente en cuentas sensibles como las bancarias, no siempre es necesario. Esto puede representar un riesgo significativo, el cual discutiremos a continuación.
Riesgos de usar el navegador para almacenar contraseñas
Los riesgos de seguridad asociados con guardar contraseñas en el navegador están presentes. Aunque nos enfoquemos en Chrome por ser el más utilizado, este problema puede surgir en cualquier otro navegador que utilices.
Acceso físico a tu dispositivo
El primer riesgo es que cualquier persona con acceso físico a tu dispositivo podría abrir Chrome y acceder a tus cuentas. Solo necesitaría visitar una página donde hayas guardado la contraseña y podría ingresar sin más. Por ejemplo, podría acceder a tu correo electrónico, redes sociales, entre otros.
Es cierto que puedes implementar medidas como establecer una contraseña para abrir el navegador. No obstante, en la práctica, esto es poco común y muchos usuarios no lo consideran, dejando así el programa vulnerable.
Malware en el navegador
Otro inconveniente que puede presentarse es la posible presencia de malware en el navegador, diseñado para robar las credenciales almacenadas. Esto puede suceder si instalas una extensión que resulta ser maliciosa, por ejemplo. Esto te dejaría expuesto, permitiendo a los atacantes acceder a tus cuentas.
Para prevenir que el navegador envíe tus contraseñas a un atacante, es fundamental minimizar el riesgo instalando solo complementos oficiales y seguros, además de contar con un antivirus confiable y mantener el programa actualizado. Sin embargo, el riesgo siempre estará presente.
Todo se sincroniza en la nube
También es importante considerar que, si almacenas tus contraseñas en Chrome, no solo se guardan localmente, sino que pueden sincronizarse en la nube. Esto significa que podrías acceder a tus cuentas desde diversos dispositivos, como un ordenador, un móvil y otros aparatos.
Esto incrementa el riesgo. Puede que tu ordenador esté muy bien protegido, pero tu móvil no lo esté. Si hay algún tipo de malware, esto podría comprometer tu seguridad. Podrías estar exponiendo tus contraseñas sin darte cuenta.
Qué hacer
Podemos afirmar que no necesariamente representa un problema grave para tu seguridad, pero es evidente que el riesgo está presente. Google Chrome no es un gestor de contraseñas especializado. Carece de las funcionalidades que ofrecen administradores de contraseñas dedicados, como Bitwarden, que recomendamos usar. Se considera uno de los mejores gestores de contraseñas.
De esta manera, no dependerás de un navegador para gestionar tus contraseñas. Tendrás la opción de almacenar las claves localmente, reduciendo la exposición. Menos riesgos en caso de que haya malware en Chrome, por ejemplo. Tendrás todo protegido y accesible de manera segura.
En conclusión, utilizar Google Chrome para guardar contraseñas no es recomendable. Es preferible optar por un gestor de contraseñas específico y, si es posible, almacenar todo localmente en lugar de en la nube. Cuanto menos expuesto estés en Internet, mejor.
Preguntas frecuentes
¿Cómo pueden robar contraseñas en el navegador?
Tus claves de acceso podrían ser robadas si instalas una extensión maliciosa, si existe alguna vulnerabilidad en el navegador o si cometes un error al almacenarlas.
¿Puedo usar gestores de contraseñas en el ordenador y móvil?
Sí, puedes instalar un gestor de contraseñas tanto en el ordenador como en el móvil.
¿Cómo debe ser una buena contraseña?
Una buena contraseña debe ser única y completamente aleatoria. Asegúrate de incluir letras (tanto mayúsculas como minúsculas), números y símbolos especiales.





