Una nueva vulnerabilidad que afecta a Microsoft Copilot para Word permite que los mensajes ocultos en los documentos puedan transformar la edición rutinaria en un “gusano de IA”. Este gusano podría autopropagarse y manipular el contenido empresarial, llegando a infectar nuevos archivos de forma silenciosa. Lo han descubierto investigadores de seguridad de En Klype Salt, como se detalla en su publicación con fecha de 28 de julio.
El fallo se origina en la forma en que Copilot maneja los documentos adjuntos. Aunque el texto oculto parece irrelevante y no es visible para el usuario, puede ser analizado por un modelo de IA. Esto permite que un atacante dé instrucciones que rompan la barrera de confianza.
La investigación de En Klype Salt se basa en trabajos previos sobre ataques de inyección de mensajes entre dominios (conocido como XPIA), que tienen la capacidad de ampliar la amenaza de compromisos de propagación única y llegar a propagarse a múltiples documentos.
El ataque se desarrolla en varios pasos:
- Un atacante oculta una solicitud con formato JSON dentro de un archivo Word.
- Se muestra un texto malicioso en blanco sobre blanco, por lo que no es visible al ojo humano.
- El usuario adjunta o hace referencia indirecta a este documento en Copilot para Word.
- Copilot elimina el formato, interpreta el texto oculto y manipula el documento.
A partir de ahí, Copilot puede alterar contenido clave, como modificar de forma silenciosa las cifras de un informe, a la vez que copia la solicitud maliciosa completa en el documento recién generado o editado utilizando un formato oculto. Ese documento se convierte en un nuevo vector de ataque. Si se reutiliza posteriormente como material de origen para otro borrador asistido por Copilot, la solicitud oculta se activa de nuevo, modifica el nuevo contenido y se incrusta una vez más.
La elección de Word por parte de los atacantes no es casual, ya que es uno de los programas donde más documentos externos se abren cada día, tanto por usuarios domésticos como por empresas.






