En diciembre de 2025, un tiroteo en el campus de la Universidad de Brown causó la muerte de dos personas, lo que llevó al profesor de economía Roberto Serrano a modificar el método de evaluación de su asignatura para la primavera de 2026. La asignatura, conocida como ECON 1170, permitió exámenes para llevar a casa tanto en los parciales como en el examen final, lo que atrajo a 86 estudiantes, en comparación con los 8 habituales en años anteriores.
En el examen parcial del 5 de marzo, la nota media fue de 96 sobre 100, con 40 estudiantes obteniendo una puntuación perfecta. Serrano, sorprendido por estos resultados, notó que las respuestas de algunos estudiantes eran inusuales y decidieron comparar las respuestas con las generadas por ChatGPT, encontrando similitudes.
Ante estas sospechas, Serrano optó por realizar el examen final de forma presencial. Informó a los estudiantes que si la distribución de notas era similar a la del parcial, se validaría esa calificación; de lo contrario, se anularían las notas del parcial. Como resultado, 27 estudiantes abandonaron el curso, de los cuales 22 habían obtenido un 100 en el parcial.
Los resultados del examen final mostraron una notable caída en la nota media, que se situó en 48 sobre 100. Serrano denunció la situación a la administración de la universidad, pero la respuesta fue considerada tibia. Posteriormente, comenzó a hablar con medios de comunicación para dar a conocer el problema, y se evidenció que de los 59 estudiantes que se presentaron al examen final, solo la mitad aprobó, con pocos alcanzando calificaciones superiores a 60 puntos.
Este caso no es aislado, ya que la llegada de la IA ha transformado los métodos de evaluación en diversas universidades. En Princeton, por ejemplo, se ha puesto fin a una tradición de 133 años en la que los profesores abandonaban el aula durante los exámenes finales, debido a preocupaciones sobre el uso de IA y trampas académicas.






