Sony ha anunciado que en enero de 2028 dejará de fabricar discos físicos para su consola PlayStation. La compañía argumenta que esta decisión responde a la adaptación a las preferencias de los jugadores y a las tendencias del mercado, donde los juegos digitales superan en ventas a los físicos.
Según el consultor Serkan Toto de Kantan Games, Sony obtiene aproximadamente un 54% más de beneficio por cada copia digital de un juego en comparación con la versión física. Por ejemplo, un juego digital vendido a 70 dólares genera ingresos completos para Sony, mientras que la versión física, tras descontar el margen del distribuidor y los costos de fabricación, deja alrededor de 45,50 dólares de beneficio.
El software físico representó solo el 3% de los ingresos de Sony en 2024, según un informe corporativo. Esta cifra se contextualiza en un momento en que la compañía enfrenta desafíos como el aumento de precios de su próxima consola, PlayStation 6, y la crisis de componentes que podría intensificarse en el futuro.
Además, la venta de discos de segunda mano representa una pérdida de ingresos para Sony, ya que cada transacción de este tipo no genera beneficios para la empresa. Un analista de Alinea Analytics destacó que el enfoque de Sony está en la rentabilidad y el control, ya que los códigos digitales están vinculados a cuentas personales y no pueden ser revendidos.
El mercado de juegos físicos ha estado en declive, con una caída del gasto en Estados Unidos que ha disminuido de 11.500 millones de dólares en 2009 a 1.600 millones en el último año. Esta tendencia hacia lo digital ha llevado a otras compañías, como Rockstar, a optar por ediciones sin disco, y tanto Xbox como PlayStation han lanzado consolas sin lector de disco.
La evolución del mercado digital ha sido impulsada por diversas estrategias que han favorecido la venta de juegos digitales, lo que ha llevado a cuestionar si la preferencia por lo digital es realmente una elección de los jugadores o una imposición del sector.




