Recientemente, un alto directivo de la división de semiconductores de Samsung anunció en una reunión interna que los beneficios de este año superarán los acumulados en los 40 años de historia de la empresa en la industria de los semiconductores. Esta afirmación se ha visto respaldada por los resultados del segundo trimestre, donde Samsung alcanzó la cifra trimestral más alta registrada por una empresa tecnológica, superando a Apple y Nvidia.
Samsung reportó un beneficio operativo de 51.500 millones de euros, superando los 46.300 millones de Nvidia y los 44.000 millones de Apple. La facturación de Samsung creció un 129% en comparación con el año anterior, y el beneficio operativo se incrementó un 1.810% en el mismo periodo.
La división de semiconductores de Samsung ha experimentado un resurgimiento, especialmente con el aumento de la inversión en inteligencia artificial (IA). Samsung es uno de los tres principales productores de memoria y fue la primera elegida por Nvidia para la creación de la memoria HBM4 para su nueva plataforma de IA. La demanda ha sido tan alta que la empresa ha vendido todo lo que produce incluso antes de fabricarlo.
Samsung está considerando aumentar en un 20% el precio de la DRAM debido a la escasez de este componente, que ha aumentado un 146% en 2026 en comparación con el promedio de 2025. Se prevé que el tercer trimestre de 2026 sea especialmente crítico en este sentido.
Las acciones de Samsung han subido un 8% y las de SK Hynix un 12% tras estos resultados. Se estima que el precio de la RAM podría duplicarse para el otoño de este año, lo que afectaría los precios de dispositivos como móviles y ordenadores.
Además, Samsung está en negociaciones con empresas de IA como Meta y Anthropic para desarrollar nuevos chips. Meta estaría interesada en un contrato de 6.500 millones de dólares para utilizar el proceso de 2 nanómetros de Samsung, mientras que Anthropic también busca desarrollar un chip propio con la colaboración de la empresa surcoreana.
Sin embargo, Samsung enfrenta una demanda colectiva en Estados Unidos por presunta manipulación de mercado, relacionada con la reducción de producción de estándares más antiguos de memoria para justificar el aumento de precios de los módulos modernos. Esta no es la primera vez que la empresa se enfrenta a acusaciones similares.






