Cada avance tecnológico ha prometido reducir las horas de trabajo y aumentar el tiempo de ocio, desde la máquina de vapor hasta la llegada de internet. Actualmente, la inteligencia artificial (IA) también enfrenta esta expectativa. Sam Altman, fundador de OpenAI y creador de ChatGPT, ha expresado su escepticismo sobre esta promesa en una charla con el presentador Ti Morse en el podcast ‘Relentless’. Altman sostiene que no cree que la IA logre implementar la jornada laboral de cuatro horas, ni ahora ni en el futuro.
Altman afirmó que, a lo largo del tiempo, la tecnología ha prometido a las personas trabajar menos y disfrutar de más tiempo libre, y aunque reconoce que ha habido mejoras en la calidad de vida, la promesa de la semana laboral de cuatro horas no se ha cumplido a gran escala. Según él, la naturaleza humana juega un papel importante en esto, ya que las personas tienden a buscar constantemente nuevas metas y compararse con los demás.
El directivo indicó que la productividad no necesariamente se traduce en descanso, sino en la búsqueda de nuevos objetivos. Además, mencionó que, en un futuro con superinteligencia, las personas estarán más ocupadas de lo que anticipan, aunque puedan quejarse, en secreto se sentirán satisfechas.
Un estudio de Harvard Business Review respalda sus afirmaciones, indicando que la IA no simplifica el trabajo, sino que lo expande y modifica los procesos. El informe Work AI Index, del instituto de Glean, revela que los trabajadores dedican un promedio de 6,4 horas semanales a asegurar el correcto funcionamiento de la IA, lo que se denomina ‘botsitting’. Casi el 70% de los empleados admite haber entregado trabajo generado por IA sin revisarlo previamente.
Las declaraciones de Altman contrastan con el informe de OpenAI, que sugiere jornadas laborales de 32 horas sin reducción de salario, gracias a los ‘dividendos de eficiencia’ que aporta la IA. Otros líderes, como Bill Gates, también creen que la IA facilitará la reducción de la jornada laboral.
En el sector tecnológico, la prioridad ha cambiado de la reducción de jornada a la preservación de empleos. Según Layoffs.fyi, más de 200.000 personas han perdido su trabajo en este sector en lo que va del año. Altman ha reconocido que muchas empresas utilizan la IA como justificación para recortes de personal tras la sobrecontratación en 2021 y 2022.
A pesar de su escepticismo sobre la reducción de la jornada laboral, Altman considera que ciertos aspectos del trabajo humano, como cocinar para otros, seguirán siendo relevantes, ya que representan un valor emocional que va más allá de la economía.




