Compartir contraseñas es una práctica común en servicios de pago, aunque no es bien vista por las empresas que ofrecen estos servicios. Algunas personas han extendido esta práctica a plataformas como ChatGPT y Claude, lo que puede tener consecuencias negativas.
La privacidad es uno de los principales problemas. A diferencia de servicios como Netflix o Spotify, donde las consecuencias suelen ser mínimas, compartir contraseñas de chatbots de inteligencia artificial puede exponer información sensible. El Wall Street Journal reporta casos de usuarios que han enfrentado situaciones incómodas al compartir cuentas. Por ejemplo, una estudiante utilizaba ChatGPT para registrar los síntomas de su enfermedad de Crohn, lo que permitía a su compañera conocer detalles íntimos sobre su salud.
Además, la personalización del servicio se ve afectada. Un caso mencionado es el de Olivia Martin, estudiante de enfermería que comparte una cuenta de ChatGPT Plus con al menos seis personas. Esto ha provocado que el chatbot ofrezca respuestas confusas y poco relevantes, ya que recibe información variada de diferentes usuarios. Otro estudiante experimentó problemas al intentar redactar una carta de recomendación, resultando en una mezcla de experiencias laborales de todos los usuarios de la cuenta.
Las empresas prohíben esta práctica. Tanto las condiciones de uso de ChatGPT como las de Claude prohíben expresamente compartir credenciales y advierten que los usuarios son responsables de todas las actividades realizadas con su cuenta. OpenAI permite crear una cuenta en nombre de otra persona solo si se cuenta con su autorización.
Los chatbots de IA también recopilan una gran cantidad de información personal. A diferencia de Google, que deduce preferencias a partir de búsquedas y ubicación, los usuarios interactúan con ChatGPT compartiendo detalles íntimos y personales, lo que incrementa el riesgo de exposición de datos.
Para situaciones de trabajo colaborativo, compartir una cuenta puede ser útil, pero para consultas personales se recomienda utilizar los chats de incógnito que ofrecen ChatGPT y Claude, los cuales no guardan el contenido de las conversaciones. Sin embargo, esto implica que el chatbot no recordará información anterior si se vuelve a tratar el mismo tema.




