Contar con una contraseña buena, fiable y que tenga todo lo necesario para que no la averigüen con facilidad, es fundamental. Sin embargo, incluso con todo esto, las cuentas no están protegidas al 100%. Este artículo aborda algunos métodos que pueden utilizar los piratas informáticos para robar contraseñas y ganar acceso a cuentas de todo tipo en Internet.
El objetivo es concienciar sobre el riesgo y realizar ajustes que ayuden a mejorar la seguridad. A veces, pequeños cambios pueden hacer que la protección mejore considerablemente y evitar así problemas. Es clave mantener los dispositivos bien protegidos, además de las cuentas.
Métodos para robar contraseñas
Los atacantes buscan constantemente maneras de robar datos y tomar el control de las cuentas. Utilizan estrategias diversas que van perfeccionando con el tiempo. Por ello, es fundamental estar siempre alerta y no dar facilidades.
Ataque de phishing
Un método común utilizado por los piratas informáticos son los ataques de phishing. Este tipo de ingeniería social implica el envío de un enlace malicioso para que la víctima inicie sesión y así robar la clave. Estos enlaces pueden llegar por SMS, correo electrónico o redes sociales. La precaución es fundamental para estar protegido.
Frecuentemente, los atacantes crean páginas web que son copias de otras legítimas, suplantando la identidad de bancos o redes sociales. Es recomendable iniciar sesión solo desde fuentes oficiales y verificadas.
Robo de cookies de sesión
Otro método es el robo de cookies de sesión. Al iniciar sesión en una cuenta en Internet, es común que la información se almacene en el navegador. Esto permite que, al volver a acceder, no sea necesario introducir la clave, ya que la sesión está registrada. Un cibercriminal puede tomar el control de una cuenta e incluso eludir la autenticación en dos pasos, comprometiendo seriamente la privacidad del usuario.
Malware
Una opción adicional es el malware. Los atacantes pueden infectar un dispositivo con un keylogger, que registra todo lo que se escribe en el teclado. Aunque se utilice una contraseña segura, al introducirla, quedará registrada y los atacantes podrán robarla.






