Hace un año, Mark Zuckerberg estaba contratando talento en inteligencia artificial (IA) con altos salarios y adquiriendo empresas para fichar a Alexandr Wang. Un año después, la compañía ha despedido a 8.000 empleados y el ambiente laboral es complicado, mientras se espera el lanzamiento de un modelo competitivo con OpenAI y Anthropic. A pesar de estos desafíos, Meta tiene posibilidades de mejorar su posición en el sector de la IA.
Según un reportaje de Semianalysis, Meta cuenta con ventajas significativas que podrían favorecer su desarrollo en el futuro cercano, a pesar de que su primer modelo de lenguaje, Muse Spark, no ha alcanzado el nivel de competidores como Deepseek v4 Pro o Kimi K2.6. Los elementos clave para su potencial éxito son la combinación de datos, talento y capacidad de cómputo.
En cuanto a la recopilación de datos, Meta ha implementado un software en los ordenadores de sus empleados que graba sus actividades, no para espiar, sino para entrenar su IA. Esto les permite acumular una gran cantidad de ejemplos de cómo diferentes personas realizan tareas, mientras que otras empresas deben asociarse para obtener datos similares. Semianalysis señala que esta estrategia ha permitido a Meta crear una especie de ‘startup de alto nivel’ dentro de la compañía, liderada por uno de los fundadores de Scale AI. Además, tras una reestructuración, han asignado al menos 3.000 ingenieros a proyectos de aprendizaje por refuerzo, lo que es fundamental para desarrollar agentes de programación como Claude Code o Codex de OpenAI.
En términos de infraestructura, Meta está construyendo varios centros de datos de gran capacidad, aunque no puede competir con gigantes como Google, Microsoft y Amazon. Sin embargo, en comparación con otros laboratorios de IA, se espera que Meta tenga más capacidad de cómputo que Anthropic y OpenAI juntas antes de que finalice el año, según proyecciones de Semianalysis.
Respecto al talento, el verano pasado, Meta contrató a al menos 14 investigadores de alto nivel provenientes de empresas como Anthropic, Google y OpenAI, además de invertir 14.000 millones de dólares en la adquisición de Alexandr Wang y Scale AI. Aunque reunir a expertos no garantiza el éxito del equipo, si logran trabajar en conjunto, Meta podría beneficiarse de su experiencia.
Sin embargo, la compañía enfrenta un momento delicado a nivel interno, con empleados descontentos con la estrategia actual. Si no logran gestionar adecuadamente estas tensiones, podrían perder el enfoque y sus oportunidades en el sector de la IA.






