Japón ha anunciado un ambicioso plan para desplegar alrededor de 10 millones de robots para el año 2040. Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), forma parte de una estrategia revisada de AI Robotics que busca integrar inteligencia artificial y robótica en máquinas capaces de operar en entornos reales.
La estrategia se centra en 18 áreas de aplicación, incluyendo sectores como la restauración, la fabricación de alimentos y la sanidad. A diferencia de la época en que se desarrollaba el humanoide ASIMO de Honda, que se retiró de las demostraciones públicas en 2022, el enfoque actual se dirige hacia la implementación de robots en tareas repetitivas y en sectores donde hay escasez de mano de obra.
El objetivo no se limita a la creación de humanoides, sino que abarca una variedad de robots industriales, móviles, sanitarios y de logística, entre otros. La necesidad de esta estrategia radica en la escasez estructural de mano de obra en Japón, que enfrenta un envejecimiento de la población y una baja natalidad. Según el Recruit Works Institute, se estima que el país podría tener un déficit de unos 11 millones de trabajadores para 2040.
A pesar de la creciente competencia en el ámbito de la robótica por parte de países como China y Estados Unidos, Japón sigue siendo un actor clave en la robótica industrial, representando el 38% de la producción global de robots industriales en 2023. Sin embargo, el plan aún deja preguntas sin respuesta, como qué empresas fabricarán los robots y cómo se distribuirá la producción entre proveedores nacionales e internacionales.
Además, la estrategia incluye el desarrollo de una base de inteligencia artificial multimodal, que permitirá a los robots interpretar información y actuar de manera más efectiva en el mundo físico. Este enfoque busca no solo aumentar la cantidad de máquinas, sino también mejorar su capacidad de operación.





