El Gobierno de Estados Unidos está evaluando la posibilidad de restringir el uso de modelos de inteligencia artificial (IA) desarrollados por empresas chinas, en respuesta al lanzamiento del modelo Kimi K3. Este movimiento se enmarca en un contexto más amplio, ya que el Departamento de Comercio de EE.UU. había considerado previamente incluir a varias startups chinas de IA, como DeepSeek, en su Entity List, lo que limitaría su acceso a tecnología y hardware estadounidense.
Recientemente, se ha discutido la posibilidad de redactar una orden ejecutiva que responsabilice a las empresas estadounidenses por posibles brechas de seguridad derivadas del uso de modelos chinos. La intención es desincentivar el uso de estas tecnologías en el país.
Las empresas estadounidenses han optado por utilizar modelos de IA chinos debido a que permiten su descarga y ejecución en servidores propios, lo que reduce significativamente los costos y mantiene la privacidad de los datos. Brian Armstrong, CEO de Coinbase, ha mencionado que su empresa utiliza modelos como GLM-5.2 y Kimi K2.7, lo que les ha permitido reducir a la mitad sus gastos en IA.
David Sacks, asesor de la Casa Blanca en el ámbito de la IA, ha advertido sobre los riesgos de utilizar estos modelos, señalando que los laboratorios que poseen modelos propietarios buscan que el gobierno elimine la competencia de código abierto. Un informe de Axios sugiere que OpenAI y Anthropic podrían estar influyendo en el impulso de esta prohibición.
Un análisis publicado en The Washington Post argumenta que tratar los modelos abiertos como una amenaza de seguridad confunde la competencia con un peligro que debe ser contenido. Se menciona que en el pasado, empresas establecidas no pudieron prohibir a sus competidores, y que la competencia es esencial para el mercado.
El autor del análisis destaca que el código abierto ha eliminado barreras en el software comercial, fomentando la competencia y no la desaparición de empresas. Ejemplos como Red Hat y Android demuestran que ofrecer productos de forma gratuita puede coexistir con modelos de negocio rentables.
Finalmente, se señala que la mayoría de las empresas prefieren que los modelos abiertos sigan disponibles, mientras que solo Anthropic y OpenAI tienen interés en mantener modelos cerrados. La ironía radica en que si estas empresas están realmente por delante de sus competidores chinos, no deberían temer a la competencia ni solicitar la intervención del gobierno para frenar a sus rivales.




